LAS MEJORES INFUSIONES PARA EMPEZAR EL DÍA

Hemos empezado el año y seguro que tu o alguien de tu entorno se ha puesto como meta llevar unos hábitos de vida más saludables, entre ellos beber al menos una infusión al día o cambiar el café por un té. O puede que tu seas de las amantes del té por las mañanas.

Las infusiones son uno de los métodos más sencillos de extracción de principios activos a las plantas medicinales. Se caracterizan por ser cómodas de almacenar, fáciles de hacer, rápidas de preparar, muy sabrosas si sabes cual elegir, ¡y con este frío entran genial!

A la hora de realizar una infusión, tenemos una gran gama y variedad de plantas disponibles para ayudarnos a empezar el día cuidándonos. Cada uno puede elegir su infusión dependiendo de su situación personal y de sus gustos. Lo bueno de las infusiones es que tienen principios activos que van a realizar cambios en nuestro cuerpo, por tanto, te van a ayudar a adaptarte mejor a tu día a día. Si no te gustan las infusiones es porque aún no has encontrado la que mejor se adapta a ti.

Así pues, nos encontramos con plantas que nos van a proporcionar diferentes tipos de infusiones, para saber que tipo de infusión es la que más se adapta a ti, primero tienes que saber qué tipo de persona (o no persona) eres por las mañanas:

  • Si por la mañana no hay quien te saque de la cama, lo mejor son las infusiones estimulantes y antioxidantes.
  • Si eres nerviosa y por las mañanas necesitas que te bajan revoluciones, lo mejor será tomar una infusión con plantas calmantes y relajantes.
  • Si eres de las que pasa mucho frío, las infusiones picantes son para ti.

¿Ya has encontrado en qué grupo estas? Pues ahora apunta cuáles son tus infusiones.

Infusiones estimulantes.

Las sábanas se te pegan, no eres persona, has metido el teléfono en la tostadora…

Prueba con infusiones con altos contenidos en cafeína. La cafeína es un alcaloide que genera activación en nuestro sistema nervioso, esto va a ayudarnos a espabilar y ponernos las pilas por la mañana.

La cafeína se encuentra presenta tanto en el café como en el té, lo único que se la suele llamar teína, aunque químicamente no es una molécula distinta. La única diferencia entre el té y el café es que el té, tiene menos concentración de cafeína, en torno a una decima parte.

Las plantas ricas en cafeína y que mejor se adaptan a ti son:

Té verde: Es el más famoso y extendido. Infusión de color verde con un sabor característico, matices secos y astringentes. Es rico en cafeína y en antioxidantes, así que además de despertarnos nos ayuda a prevenir el envejecimiento celular.

Té Negro: No es tan conocido, pero últimamente podemos verlo con mayor frecuencia. Infusión de color marrón con un sabor más duro tirando a madera. Tiene mayor cantidad de cafeína que el té verde, así que es perfecto para cuando te has pasado la noche trabajando o cuidando a los niños.

Se recomienda de forma aproximada que añadas 2 gramos de té por cada taza para tu infusión.

Si quieres aprender más sobre el té, puedes ver el artículo científico de Alfonso Valenzuela B.

Infusiones calmantes y relajantes.

Son las 6:30 y aun te quedan 30 minutos para que suene el despertador. Te levantas y ya estas pensando en todo lo que tienes que hacer. Estas acelerada y no sabes como relajarte.

Prueba las infusiones calmantes que te ayuden a bajar el ritmo, reconectar contigo misma y disfrutar de la vida.

Las mejores plantas que puedes probar son:

  • Melisa: Una planta con un ligero aroma a limón y un toque amargo. Gracias a sus principios activos, especialmente el aceite esencial, tiene propiedades calmantes. No da sueño, sino que relaja y te ayuda a mantener a raya el estrés, sobretodo a nivel emocional.
    • Añade de 1 gramo y medio de melisa por cada taza de infusión que quieras obtener, pudiendo tomas hasta un máximo de tres infusiones al día de esta planta.
  • Tila: Esta planta esta indicada para calmar los nervios; sobretodo a nivel físico, reducir los dolores de cabeza y bajar la tensión del cuerpo. Sus propiedades se deben sobretodo a su gran cantidad de flavonoides, los cuales le aportan además propiedades antioxidantes y favorecedoras de las circulación. Un sabor arómatico que endulzado con un poco de miel de naranja o azahar nos transporta a un estado de calma.
    • Añade 2 gramos de planta por cada taza de infusión con un máximo de 4 taza al día, preferiblemente con las comidas.

Para conocer más a cerca de la Tila, puedes acceder a este enlace dónde podrás aprender sus usos e indicaciones.

Infusiones energéticas-picantes

Sacas los pies de la cama y sientes que te has transportado al polo norte, vas a darte una ducha y te sientes un pingüino por la nieve. Prueba una infusión energética-picante, que te va a aportar calor en el cuerpo desde dentro.

Las mejores plantas que puedes probar son:

Canela: La canela tiene un sabor y olor inconfundibles, con toques dulces pero un ligero matiz picante. Gracias a su aceite esencial, principalmente al transcinamaldehido, las infusiones de canela además de aportar calor al cuerpo son beneficiosas por su acción reguladora de azúcares en sangre y sus propiedades energizantes.

    • Para aprovechar al máximo sus propiedades se recomienda hacer una infusión con 1 gramo de corteza que puede estar molida o entera.

Para conocer más sobre los mecanismos de acción de la canela como regulador de la glucosa sanguínea y con aplicación en la diabetes tipo I, puedes ver el artículo científico de María Emilia Carretero Accame

Jengibre: De sabor picante y con un ligero regusto amargo, el jengibre se ha convertido en una infusión muy utilizada para los dolores de garganta por su principio activo, los gingeroles. Sin embargo, bien calentita nos puede ayudar a entrar en calor y nos proporciona vitaminas como la C.

    • Puedes probar a hacerte tu infusión con un gramo y medio de jengibre por cada taza, aunque si te parece muy picante puedes añadirte menos, como medio gramo.

¿Cómo comprar nuestra infusión?

Actualmente tenemos infinidad de opciones para comprar y preparar nuestras infusiones. Lo más cómodo sin duda es comprar bolsitas de infusión que vienen ya preparadas con solamente una planta o con un conjunto de ellas. Hay gran variedad y seguro que encuentras una que se adapte a ti.

Si por el contrario este método no termina de convencerte o no encuentras tu infusión perfecta, ¡siempre puedes creártela! Para ello simplemente necesitas un infusor de acero inoxidable.

Los infusores son pequeñas bolitas de acero que o bien están conformados de una tela de reja o tienen pequeños agujeros por donde van a permitir que los principios activos se disuelvan en el agua, pero sin que las hojas salgan de la reja. De esta forma puedes hacerte la infusión que más te guste y mejor se adapte a ti.

Es muy sencillo, simplemente tienes que abrir el infusor y llenarlo de la planta (o las plantas) que más te apetezcan hasta llenar justo la mitad de la bola. Una vez que lo cierres has de ponerlo en contacto con el agua caliente y LISTO.

¿Cómo has de realizar tu infusión?

Realmente hay muchas formas de realizar esta bebida caliente y llena de propiedades beneficiosas, por tanto, voy a hablarte de la más cómodas y que va a permitirte extraer el máximo partido sin deteriorar los principios activos:

  1. Calienta agua hasta llegar a temperatura de ebullición. Para esto lo más recomendable es usar una cacerola o una tetera de acero inoxidable, de esta forma evitamos que a nuestro agua pasen metales pesados y demás compuestos tóxicos que pueden tener los malos utensilios de cocina. Aunque si no tienes mucho tiempo siempre puedes usar un hervidor de agua eléctrico para calentar solamente el agua, pero asegúrate que el hervidor esta fabricado con productos de calidad sin tóxicos y libre de bpa y bps.
  2. Pasar el agua hirviendo a una taza de cerámica o cristal. ¡Ten cuidado de no derramar el agua!
  3. Añadir nuestra bolsita de infusión o nuestro infusionador con las plantas que mejor se adapten a ti.
  4. Espera unos 7 u 8 minutos a que los principios activos pasen de forma completa al agua y que nuestra infusión se encuentre en el punto óptimo de temperatura. No te vayas a quemar.
  5. Disfruta de una experiencia agradable a tus sentidos y buena para tu salud.

Si te llevas la infusión al trabajo, has de elegir bien los recipientes en los que la transportas, no todos son adecuados para guardar líquidos muy calientes y además corres el riesgo de que se te enfríe demasiado.

La mejor opción para transportar tu infusión es una botella de acero inoxidable, un material que no interviene en la composición de la infusión, guarda muy bien el calor, pesa poco y es muy fácil de transportar.

Otra opción es usar una botella de cristal, que tampoco va a interferir en la composición de tu infusión y se lava muy bien. Por el contrario, no guarda la temperatura y seguramente cuando llegues al trabajo tengas un helado, además del gran riesgo que tienes de que se rompa por la fragilidad de este material.

Hoy en día, llevar una botella de agua al trabajo o para hacer deporte es algo que esta muy de moda. Cada día somos más los que nos beneficiamos del uso de estas botellas principalmente por:

  • Son muy fáciles de transportar. Al no pesar casi nada son muy cómodas de llevar en la mochila, el bolso o incluso en la bicicleta. Además, las botellas de acero inoxidable son casi indestructibles con lo cual, si se te cae o alguien le da un golpe en el metro, estará a salvo.
  • Son respetuosas con el medio ambiente. Llevando cada uno su propia botella de acero o cristal reducimos la cantidad de plásticos utilizados, reduciendo la huella de carbono y ayudando a la conservación de los mares.
  • No traspasan olor o sabor al agua. El acero inoxidable y el cristal se caracteriza porque no va a dar un sabor desagradable a tu agua ni aunque se encuentre muy caliente. Son materiales muy estables, sin toxicidad, sin bpa y bps y respetuosos con el medio ambiente.

¿A qué esperas para cuidarte y cuidar al medio ambiente?

Prof. Miguel de Miguel.

Unidad de Naturopatía de la Clínica Thuban.

Escuela Superior de Naturopatía y Herbodietética del Grupo Thuban